LOS AMIGOS Y EL DINEROLaura J. Bagby - Productora CBN.com |
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![]() Has estado mirando severamente tu presupuesto todo el día, tratando de manejar esos números de manera que puedas llegar más rápidamente a la libertad financiera. Y en eso suena el teléfono: "Hola, amigo. ¿Qué harás este fin de semana?" te pregunta, sin saber de tu nuevo plan de gastar menos y ahorrar más. "Bueno... realmente creo que es mejor que me quede en casa lavando ropa y organizando mis archivos", respondes cautelosamente. "Ah", suspira tu amigo. Ese tono de decepción seguido por una pausa incómoda, te hace responder: "Pero creo que puedo hacer eso el domingo por la noche". Eso sonó más positivo de lo que se sintió. "¡Excelente!" es la respuesta escuchada. Por dentro lloras ante su falta de fortaleza por cuidar tu dinero. Tu amigo continúa hablando: "Hay un centro comercial que acaba de abrir, que tiene marcas que nos gusta. ¿Qué tal si vamos a almorzar, hacemos unas compras y luego vemos una película?". En tu mente, tienes dos opciones: decir que "sí" y potencialmente romper con tu presupuesto, o decir que "no" y volver a una vida de ermitaño. ¿Qué hacer? Lo último que quieres hacer es ir y gastar todo tu presupuesto. Y, solteros, esto sucederá cuando salgamos con amigos que disfrutan de su soltería, a menos de que les expliques tu nuevo estilo de vida. Te divertirás tanto que no te percatarás que estás gastando tus ahorros. Oye, no es culpa de tus amistades, no son realmente el enemigo. Ellos son responsables por lo que hacen ellos, y tú por lo que haces. Ellos no sabrán que has cambiado tus hábitos a menos de que digas algo al respecto. Y esperemos, que puedas hacerles saber de tus límites financieros sin ser grosero o estar enojado. Lo sé, tienes que dejar atrás el orgullo. Nadie quiere decir: "Me encantaría, pero no puedo ahora" o "Estoy con presupuesto". Pero si son amigos de verdad, ellos te apoyarán en tu decisión de cuidar los billetes, aun si se quejan un poco al principio. Y por favor, no busques tener una actitud de víctima cuando lo comuniques. Porque ellos para hacerte feliz, puedan sugerir ir a comerse un helado juntos o que te compres ropa nueva para sentirte mejor... ¿y luego? Si sumo correctamente, otra vez estarás en bancarrota. No, estás tomando una decisión de adulto, entonces actúa como tal. No creas que nunca podrás salir a comer, ir de compras o disfrutar unas vacaciones con tus amigos, y tampoco se lo hagas creer a tus amigos. Debes planear la diversión, tal como tus otros gastos financieros. Lo único es que tal vez no podrás ser tan espontáneo como antes. Ahora, ¿qué haces cuando cambias tu forma de ver el manejo de dinero y tus amigos quieren divertirse? Tienes varias opciones, y esto ya es mejor que los dos extremos que pensabas tener anteriormente. a) Sugerir una opción más económica (o incluso gratuita). Tal vez hay una opción de cenar dos por el precio de uno que puedas costear con un amigo. Quizás tu ciudad tiene una noche a la semana donde las películas son más baratas. O acompañar a tus amigos a una cafetería, y sí, no pedir nada más que un café. Considera alquilar películas en lugar del cine. Disfruta cocinar en casa, para no comer afuera. Sí, hay formas de divertirse sin romper la alcancía. Tengo amistades que son muy creativas cuando llega momento de divertirse a bajo costo. Si tienes alguien así en tu vida, ¡aprende de ellos! Son tus mejores aliados para mantener ese presupuesto. b) Decir que "no" a actividades de recreación de alto costo. Si no tienes el dinero, debes ser honesto contigo mismo y con tus amigos. Eso es difícil, créeme. Yo he tenido que rechazar oportunidades de vacaciones increíbles, sólo por no tener el dinero suficiente en ese momento; haberlo puesto todo en mi tarjeta de crédito no habría sido sabio. c) Posponer la diversión a otra fecha. La tercera opción es posponer la diversión hasta otro momento acordado. Para esos gustos costosos, date tiempo para ahorrar lo suficiente, y luego disfrútalo cuando el dinero esté en tu cuenta bancaria. Así podrás decir "ahora no" en lugar de sólo "no" de vez en cuando. Así no te sentirás tan mal que no estás disfrutando todo lo que hacen tus amistades. Sí, sé la expresión que haces. Eso se llama "aplazar la gratificación", aunque parezca más "tortura personal". ¿Por qué debes esperar cuando tienes una tarjeta de crédito que puedes usar de inmediato? La verdad es que la disciplina a fin de cuentas es buena. Además cuando llegue el momento realmente te sentirás tranquilo sabiendo que no hay una deuda por la cual preocuparse después, y disfrutar al máximo. d) Divertirse con amigos financieramente responsables. Si cualquiera de las opciones anteriores falla, quizás tienes que pasar más tiempo con personas que también busquen ser sabios con sus finanzas, tal como tú. Esto hace maravillas para nosotros que luchamos con paseos tentadores al centro comercial. Además, la Biblia dice que la mala compañía nos corrompe, entonces no te sabotees, si todos tus amigos buscan gastar su dinero y quieren que tú hagas lo mismo. Pídele al Señor que te ayude a encontrar gente que sean financieramente responsables y maduros. Sé que en mi vida personal, Dios muchas veces ha provisto unas amigas así. Consistentemente, he tenido ejemplos estelares de cómo vivir bien, de otros que tenían mayor control de sus gastos. Inicialmente no me involucré muchos con ellas, pensando que "arruinarían mi diversión" con sus miradas cuando compraba mucho más de lo necesario, o a veces rehusaban salir conmigo por dinero. Pero ahora las veo como bendiciones de Dios. Así que ahí lo tienes, cuatro formas de mantener tu cordura, amigos y dinero en tu billetera. Y durante esta crisis económica, ¡los necesitarás! f |